viernes, octubre 31, 2008

Hasta la médula

Hace una semana estaba contigo. Llegué muy cansado, desesperado y angustiado a la central de autobuses; pero cuando vi tu rostro mi cuerpo se llenó de amor y felicidad. Te abracé como si de ese abrazo dependiera el mundo, la vida, ... mi vida. Te besé como si de ese beso se estuviera sosteniendo mi fuerza, mis ganas de luchar, de seguir. Besarte siempre ha representado mi resurrección, la vida sobre la muerte, lo eterno sobre lo efímero, la fe sobre la desesperanza, la bendición por encima de los demonios. Besarte significa recibir una inyección de energía no solo para sobrevivir, sino para vivir.

Cómo me gustaría poder abrirme el cerebro para que pudieras asomarte a mis pensamientos. Cómo me gustaría poder sacarme el alma del cuerpo para que pudieras darle un vistazo a mis sentimientos. Te asombrarías sin lugar a dudas. Ahora entiendo por qué mi amor te da miedo... para ser sincero a mi también me asusta. Te amo más de lo que puedo entender y más de lo que puedas imaginar.

El lenguaje se queda corto, muy corto. Me desespero por no poder encontrar las palabras adecuadas. Un te amo no es suficiente, maldita sea, un te amo nunca será suficiente, al menos no para mi. No sé cómo decirte lo que siento por ti. Me siento frustrado por no poder mostrarte mi amor en todo su esplendor.

El tiempo a tu lado se colisiona sin piedad. Sin ti cada segundo es una eternidad, contigo cada hora es un parpadeo. Tengo que esperar días y días, semanas para verte otra vez, y cuando te veo el tiempo se nos escurre entre los dedos. No puedo más, ... te necesito, ... te extraño, ... no puedo vivir sin ti. Fue una larga espera hasta poder verte el viernes en la central, y de repente me doy cuenta que ya me estoy despidiendo de ti, con un nudo en la garganta, con los ojos ardiéndome, con mi alma muriéndose. Hubiera preferido dejar de existir antes que despedirme de ti.

Te estoy extrañando hasta la médula. Cada centímetro de mi cuerpo se siente vacio sin ti. Es absurda esta distancia, esta ausencia de ti, es absurda. Deberias estar conmigo, deberias estar mirándome a los ojos y descifrando el lenguaje de mis pupilas. Deberías ser el sol que me ilumina con su bellísimo rostro las mañanas. Deberías ser el canto de ave que me recuerda que sigo vivo y que me da los buenos dias. Deberias... deberias.... deberias. Pero por el momento, cuando despierto, mi cuerpo te reclama y no te encuentra, mi alma te busca pero no hay luz que la ilumine. Mi día se tiñe de gris sin ti. Solo me mantiene vivo la certeza de que me amas, y de que un día, muy pronto, estaré compartiendo cada segundo de mi vida contigo.

Te estoy extrañando hasta la médula...

Me estoy muriendo sin tu presencia...

Te estoy amando hasta la eternidad...

jueves, octubre 30, 2008

Interrupción No. 8

A brief look into my mind

lunes, octubre 27, 2008

no se la fecha.
el tiempo es una gelatina que se derrama aguada sobre mis piernas de piedra. en estos meses pude haber sido una santa pero solo me alcanzo para ser una puta frustrada. un cuarenton me propone ser su amante, un veinteañero ser la novia a la que pondrìa los cuernos, un juez que nunca se va divorciar ser un paño de lagrimas y semen a distancia, un nicaraguense que me mude con el a españa para ser su pareja extrangera de temporada, un arabe... no se sòlo hablamos en ingles y no entiendo bien.
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las patèticas de bunbury, chavela vargas, joaquin sabina, creep, y el emìsimo damien rice me acompañan las tardes, las noches, las lagrimas estupidas por un vida que se fue al caño, por un amor que se esterilizo de tanto cuidar que no le diera el aire. despierto con un sabor a muerte en la boca, despierto para nada, quisiera quedarme en uno de esos sueños inutiles sin cansancio, a veces veo videos porno, para que? no sè, me da asco, me doy asco, pero mi existencia es un asco, nadie me dijo que no pasa nada si tomas muchas aspirinas, y en mi familia todos son muy sanos, no hay pastillas para dormir, a lo mas hay laxantes, nunca me gustò como se veian los colgados, nunca he pensado que sea buena idea manchar las sabanas con toda mi sangre.
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èl no va hablar y cuando habla es para decir que me quiere, y luego vuelve a hablar para decir que no, hay veces que ni respirar puedo, que siento que me estan ahogando pero no lo hacen bien, maldita sea ya no se ni como ni llamo ni quien soy. sòlo se que mis ojos se estàn secando, y que mi futuro resultò ser un fraude.

jueves, octubre 23, 2008

carta de memoria viva

Hace dos meses en la madrugada, volteaste el rostro, me viste a los ojos, y me preguntaste si querìa ser tu novia...
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Una tarde antes fue la mejor tarde de mi vida, y decirlo asi, de una manera tan parca me apena; este hecho, este acontecimiento merecerìa mejores palabras, màs vivas, màs poèticas, mas intensas...
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Quizà podrìa hablar de las rosas, y de los angeles, de una sopa rara que me sirvieron seca, de las bancas, de las iglesias, de las vecindades viejas, del cielo hermoso y de las galerìas; de ese cafè tan rico, y de los muchos muchos besos que nos dimos, de tus ojos, de tus manos, de ti.
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Sin duda tu fuiste y eres lo mas hermoso de esa tarde, de esa noche y de todos mis dias, y por eso, por eso, por eso que eres y no puedo discifrar y se me acaban las palabras y sus sesgados significados; por eso te amo.

7ma interrupción en la caida

Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando.

Rabindranath Tagore.

miércoles, octubre 22, 2008

Sexta interrupción en la caida

TIMELESS
Amor mio,
vida mia,
te amo
con toda mi alma,
te amo,
y cada día
más y más,
y cada día
mi amor por ti
es más fuerte,
es inquebrantable;
el tiempo se esta haciendo trizas,
nos teme,
no lo vamos a perdonar,
no nos afectará,
porque lo nuestro no es para siempre,
sino para la eternidad.

lunes, octubre 20, 2008

interrupciòn en la caida V

Soñè que estabamos en Puebla a fuera de la iglesia de los angelitos cachetones indigenas y locos que abrazan sirenas. Soñè que nos besabamos y empezaba a llover, màs y màs, pero no fuerte, no como para arrancar cabezas, sino tupido y rico, como si hubieran calentado el agua. Entre màs nos besabamos màs llovia y era como si la gente se alegrara de mojarse; nada de paraguas, nada de buscar cornisas; todos afuera bailando bajo las plumas dulces de agua, todos buscando un cuerpo cercano, unos labios carnosos, un refugio a sus huesos, a sus sueños, a su deseo; un refugio de entrañas y piel para sus ilusiones, de promesas y polvo para su cuerpo, de aciertos y errores para su vida, de ternura y olvido para su muerte; todos agradecidos con esa caricia del cielo, con ese indulto divino, con esos minutos de gracia; todos dispuestos a la còpula eterna con uno mismo y el mundo, con lo inmortal y la tierra que es el amor.

Auto-interrupción a la caida numero cuatro

Amor... ¿recuerdas que en tu blog, en el seductor, me preguntaste que qué me decia tu corazón? Bien, creeme que tu corazón me dice mas de lo que tu piensas o imaginas. Y no solo tu corazón, sino también tu cuerpo, tus ojos, tus manos, inclusive tu rodilla. Cada molécula y átomo de tu cuerpo me lo susurra. Para ello ni siquiera necesitas abrir la boca, lo que me dices esta mas allá de las palabras. ¿Qué me dice tu cuerpo?... creo que la respuesta la podrás encontrar en esta canción.


so Hady, just remember that "...all you have to do is close your eyes and just reach out your hands... and touch me, hold me close don't ever let me go. More than words..., is all I ever needed you to show, then you wouldn't have to say that you love me...cos I'd already know".

domingo, octubre 19, 2008

Zombie

Fecha: algún viernes de noviembre de 2007.

Siento un gran vacío y tristeza. Maldita sea… por qué a pesar de que han pasado tantos, pero tantos años sigo recordándote… sigo amándote. Me levanto de la cama y empiezo a trabajar. Es viernes, ya es fin de semana, me queda poco tiempo para entregar el proyecto final. Platico con mis compañeros de clase y nos repartimos el trabajo para avanzar más rápido y terminar lo antes posible. Quiero terminar ya con este pendiente. Estoy harto de todo, de la maestría, de mi casa, de mi familia, de mis amigos y estilo de vida. Estoy harto de mi. Estoy harto de despertar y no verte junto a mí Rei, estoy harto de saber que despiertas en los brazos de otro hombre que sé no te ama ni la mitad de lo que yo te amo a ti. Estoy harto de vivir… de sobrevivir.

Todo el día me la paso trabajando en el proyecto… y recordándote, sintiendo tus labios en mi boca, mis manos tomándote del cuello y de la cintura, tu cabello deslizándose sutilmente sobre mis brazos, como si estuviera danzando. Todavía puedo recordar perfectamente el día que te conocí. Era un 25 de agosto del año 1997. Llegaste tarde a la escuela. Siempre todo contigo fue tardío, inclusive mi intención de recuperarte y entregarte mi vida. Ese día interrumpiste la clase de historia. El profesor Blázquez te abrió la puerta y entraste. Todos los hombres del salón nos quedamos como unos completos idiotas al verte, todos, sin exagerar. Recuerdo que te presentaste al grupo, diciendo que venias de la escuela secundaria técnica 1. Un muchacho nuevo que se sentaba junto a mi dijo: “no manches, qué buena esta esa vieja”. Yo solo reí pues estaba en lo cierto, y además eras muy hermosa. Te observé a lo lejos, siempre tan risueña, siempre tan alegre, siempre tan tierna. Blázquez te pidió que tomaras asiento donde quisieras. Empezaste a ver los lugares aún disponibles del salón. Yo no dejaba de observarte y de repente tu mirada me sorprendió, clavaste tus ojos en los míos y soltaste una sonrisa fingida. Le dijiste al profesor: “¿puedo sentarme ahí?”, Blázquez asintió y te dirigiste hacia el asiento que estaba vacío frente a mi. Justo antes de sentarte volteaste a verme y me sonreíste. Me sonrojé.

Maldita sea nuevamente mi suerte. Rei, creo que te sigo amando a pesar de tanto tiempo. Han pasado diez años y no puedo quitarme tu sabor, tu aroma, tu cuerpo de mi piel… de mi mente. Por qué fui tan estúpido, por qué te dejé, por qué no fui lo suficientemente hombre para soportar el dolor de la maldita enfermedad y de la pérdida de mis seres queridos. Por qué me escondí y te dejé a la deriva, por qué, por qué, por qué. Si alguien tiene la culpa de todo esto soy yo y mi maldita suerte, mi maldita vida, mi maldita muerte. Perdóname Rei, que me perdone Dios también, pues yo no puedo perdonarme. Estoy pagando un alto precio, pero es el justo.

Cómo olvidar tu ternura, tu comprensión. Contigo me sentía el hombre más feliz del mundo. Recuerdo siempre nuestras clases de laboratorio de química. Corríamos después del receso a ponernos la bata y nos apresurábamos agarrados de la mano para sentarnos en el rincón de una mesa del salón. En ese rincón era inevitable estar pegaditos, tan juntos, tan íntimos, tan nuestros. Las clases de ese laboratorio las pasé de noche, pero el amor por ti era más brillante que la supernova más exuberante del universo. Tomábamos apuntes y tu recargabas tu cabeza en mi hombro, juntabas tu cuerpo al mío y sentía claramente tu respiración, tus latidos, olía perfectamente tu cabello, tu piel. Mi corazón se agitaba y tú te dabas cuenta, me decías al oído: “te estoy poniendo nervioso”, y yo solo sonreía y juntaba mi cuerpo al tuyo.

Recuerdo nuestro primer beso, tan ansiado, tan necesitado, tan tímido. No sé bien a bien cómo pude mantenerme en pie cuando te besé. Sentía que perdía las fuerzas de mi cuerpo, mis piernas se me doblaban, estaba temblando. Me tomaste de la cara y pasaste tus labios alrededor de los míos, explorándolos, como checando el terreno antes de pisarlo. Me besaste y sentí un rayo recorrer todo mi cuerpo. Sentía chispas en la punta de mi boca, un cosquilleo indescriptible. Besarte siempre fue como estar en una tormenta eléctrica. Me mojabas de tu amor, me hacías pasar más de mil volts por todo mi ser. Eres sin lugar a dudas mi primer amor. Contigo supe que el amor también duele, que no es solo cartitas y besitos y manitas sudadas. Contigo aprendí a amar, contigo me hice hombre, contigo fui a la luna. Contigo aprendí a ser uno con otra persona, dejar de ser yo para formar parte de algo más. Contigo me uní a la eternidad y nos convertimos en amor.

Rei… creo que te sigo amando igual que antes y que siempre. Los nombres que han pasado después de ti, lo sé, han sido pocos, pero ninguno de ellos ha sido significativo. Tú opacas cualquier presencia, cualquier imagen, cualquier cuerpo y mente. Creo que estoy obsesionado contigo, con el hubiera, con lo que pudo ser, con ese amor que ya no fue y que ya no es. Creo que ninguna mujer logrará arrancarte de mi mente, ninguna ha sido capaz de al menos medio llenar el hueco que dejaste en mi. Creo que siempre estaré solo. Creo que finalmente conocerte es sinónimo de muerte. Maldita sea mi suerte.

Veo el reloj, son las cinco de la tarde. Me meto a bañar y sigo pensando en ti. Veo mis ojos en el espejo del baño y solo puedo percibir tristeza, dolor y soledad. Recuerdo tus palabras diciéndome que siempre estaríamos juntos, que siempre me amarías, que nunca me ibas a dejar por nadie más, que seriamos muy felices. Lloro. Mis lágrimas se confunden con el agua de la regadera, pero puedo distinguirlas cayendo y precipitándose a lo largo de mi cuerpo. Son más densas, llevan dolor, sufrimiento y olor a muerte.

Me dirijo a la universidad. Por estar pensando en ti por otro poco me estrello con una camioneta. Me salvo de milagro, pero creo que hubiera sido mejor haber tenido el accidente y haber muerto en ese instante. Llego a la universidad y veo a Anel. Me recibe con un beso apasionado. Es rico, sí, no lo voy a negar. Anel besa riquísimo. Pero es una exquisitez muerta, de papel. Cuando Anel me atrapa la boca solo te veo a ti Rei, a tu cabello castaño, a tu piel blanca, a tus ojos cafés y pequeños. Anel me siente raro y me pregunta si algo me pasa. Le respondo que no, que estoy un poco estresado por el fin de semestre. Me pregunta que si estoy pensando en ti Rei, a lo que respondo con pena que sí. Me besa nuevamente y me dice que me va a arrancar tu recuerdo a como de lugar. Los compañeros empiezan a entrar a la clase, nos metemos al salón.

Son las diez de la noche. La clase ya terminó y salimos tomados de la mano hacia el estacionamiento de la universidad. Le pregunto a Anel si quiere que la lleve a su casa. Me dice que sí. Nos vamos besando rumbo a su casa cada vez con más pasión. Quiero que Anel me arranque tus labios, tu cuerpo, tu recuerdo. Llegamos y me vuelve a besar. Se baja del coche pero no se despide aún, me dice que me espere tantito. Apago el auto y de repente me doy cuenta que empieza a abrir las puertas de la cochera de su casa. Me dice que me meta pues me voy a quedar con ella. Hablo a mi casa y le digo a mi mamá que no voy a llegar esa noche, que me quedaré trabajando con mis amigos en el proyecto final. Anel cierra bien su casa, me pregunta si deseo algo de cenar, le respondo que no... que muchas gracias pero no tengo hambre. Sonrie, me clava sus ojos verdes y me toma de la mano, me lleva a su habitación y apaga la luz. Me empieza a besar y a desnudar. Mientras tanto yo sigo pensando en ti Rei. Tristemente me doy cuenta que mi peor miedo es cierto... confirmo que estoy muerto ya.

sábado, octubre 18, 2008

Tercera interrupciòn a la caìda

Tu nombre es:
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Un cantaro de agua fresca bajo el rayo del sol Arabia
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La esperanza de la estirilidad y el olor a muerto.
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La sonrisa arrancada a una anciana
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La promesa de mil estrellas a unos huesos secos.
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El rejuvenecer de la belleza
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La ilusiòn de un porvenir eterno.

Una joya en la red

Junio de 2007 se fue muy rápido. Julio aún más. Creo que durante esos dos meses pude hacer cosas que siempre quise hacer. Levantarme a la hora que quisiera. Dormirme a la hora que quisiera. Comer lo que quisiera. Pensar en los ojos y hermosura de Natalia. Pensar en el amor casi inmortal que le seguía teniendo a Rei. Le medio trabajaba a la tesis. Pero sobre todo, sobre todo descansar de Anel. No es que me molestara su presencia, pero digamos que era la mujer perfecta mientras no abría la boca.

Agosto llegó de pronto y yo, a pesar de seguir pensando en Natalia, realmente pocas veces visité su blog y nunca intenté contactarla. Estaba en un estado de flojera y apatía total. Sin embargo un día, como tantos que uno se levanta con cierto ánimo de hacer algo diferente, o al menos intentarlo, entré a su blog. En ese post hablaba sobre la inmensa cantidad de libros de todos los estilos y géneros que había leído. Realmente la cantidad, aunque no la recuerdo, era impresionante. Piensen en un número factible y seguro ella había leído más libros todavía. Incluso otra lectora de su blog, una muchacha con nombre Gabriela, se sorprendió de la cantidad que Natalia mencionaba y hacia gala.

Recuerdo que había visto que Gabriela ya le había hecho varios comentarios a Natalia, pero la manera en que le hizo ese último me pareció bastante ingeniosa y llena de humor. Ya había leído y comentado a Natalia, ya había leído y comentado a mis otros bloggers acostumbrados, tenía tiempo de sobra. Me dirigí al blog de Gaby y ahí apareció un post con la foto de un microbús. Me dispuse a leerlo y simplemente puedo decir que me mató de risa. “Qué chica tan agradable” me dije, y de inmediato le comenté.

Pasaron los días, y cada vez que entraba al blog de Gaby me maravillaba más y más por su forma de escribir. No sé si existan más blogs como el de ella, pero lo dudo mucho. Su blog es único, es mágico, es una joya en la red. Leerla es entrar en otro espacio donde se perciben sentimientos, nostalgias, alegrías. Es un blog que te atrapa y transporta. No lo voy a negar, fue la primera vez que enloquecí por un blog. Una vez que me atrapó con su encanto, empecé a leerlo desde el principio y sin parar. Ese día creo que acabé de leer todo su registro de publicaciones hasta las seis o siete de la mañana. Toda la noche estuve maravillándome con su capacidad narrativa, con su gran talento, con su potencial para comunicar imágenes, olores y sentimientos a través de sus letras. Si Natalia me había impactado, Gabriela, a pesar de no conocerla me dejó completamente sin aliento. Ese día, último de agosto por cierto, me fui a la cama pensando solo en sus letras, en sus pensamientos, en su magia.

El día siguiente me levanté con unas ganas inmensas de conocerla. Borró a Natalia de mi cabeza de un golpe. Desde ese mes, el nombre Gabriela empezó a retumbar como una constante universal. La comunicación entre ambos empezó a aumentar gradualmente gracias a los comentarios y a los mensajes en los mini-chats de nuestros respectivos blogs. Ya no podía mas, pensaba en ella todo el tiempo a pesar de no conocerla. Me preguntaba si estaba loco, me preguntaba que cómo era posible que estuviera sintiendo “algo”. Me preguntaba si era posible enamorarse de alguien a través de las palabras o bien sin conocer a esa persona. Me preguntaba tantas tantas cosas. Cómo era, cuántos años tenía, qué películas le gustaban, qué lecturas prefería, de dónde era, qué le gustaba hacer, etc. Las respuestas a esas preguntas no llegaron pronto. La comunicación a través del blog y de los mini-chat ya no era suficiente. Tenía que dar el siguiente paso, tenía que platicar con ella, al menos de forma síncrona. En enero de este año entre a su perfil, busqué su correo y la agregué a mi cuenta del Messenger. Lo mejor estaba apenas por venir.

viernes, octubre 17, 2008

Interrupción en la caida II

Hoy es un día importante. Son las 4:26 p.m. En menos de una hora sostendré una lucha para saber si puedo seguir con mi sueño del doctorado. Mi madre y hermanos ya me desearon suerte y además me enviaron sus bendiciones. También lo hizo el amor de mi vida. También mi abuela y padre desde donde esten.

Desde el día que decidí aventarme de panza creo que no había estado tan nervioso. Veamos qué sucede. Esto va por mi familia... por ti Hady, mi amor... por mi... por Sarai... por nuestro sueño.

jueves, octubre 16, 2008

el principio del fin para comenzar

Mayo
Llego de Texas lista para cambiar el mundo, vivirè en el D.F. en la casa de Tete pagando poca renta, ¡¡pero es Coyo!! Trabajarè en REMAR rescatando marginados, me ganarè la beca del FONCA y podrè componer en las madrugadas, irè en las noches a tomar fotos con Anuar, y puede ser que de vez en cuando Edgar venga a visitarme.
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Junio
Despuès de planear cuidadosamente mi cumple con mis amigas mi papà se enferma un dia antes, Edgar da señales de vida esa noche; el dia de mi cumpleaños me la paso en el hospital, y los siguientes dìas tratando de llenar los zapatos de mi padre, ese mes es un asco. Edgar viene a Morelia y yo le soy fiel a su novia pero tambièn a su recuerdo
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Julio
Mis amigos y yo planeamos cada sabado una "celula cafè", yo sola un curso de teologìa, escribo y carteo para tener apoyo misionero, llega mi hermano y soy feliz, un poco feliz... ah tambièn Edgar quita el sueño en las madrugadas.
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Agosto
Nada... pelìculas... Edgar... pelìculas... Mili... pelìculas... nada... peliculas... Mili... nada... peliculas... nada... peliculas... nada... nada... nada...
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Septiembre
¿? No, lo siento Tetè pero no tengo para la renta de la casa, tienes que rentar ya? mmmm lo siento, quiza en octubre...
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Octubre
No hay apoyo para misiones, osea para REMAR. No funciona la celula cafè, osea nadie va. A nadie le interesa el curso de teologìa. No me gano la beca. Edgar se desaparece.
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Noviembre
Voy a Visiones Sonoras al D.F. Edgar me dice que quiza me alcanza allà. Me salva un àngel. Edgar dice que no llega. Conozco a Anuar. Le digo a Edgar que yo voy a su casa. Beso a un gringo. Dice que no, que tiene mucho piano que tocar. Beso al angel toda una tarde hasta la noche. Nunca sabrà cuanto disfrutè "engañarlo".
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Diciembre
Conozco a Tucker, veo a mi exroomate boliviana, y a mi super amigo Oscar. Me operan los ojos y Edgar no llama, dìas antes me dice que se enamorò de otra, pelamos, me dice que me quiere, me dice que no la quiere, me dice que seguirà con ella. Me operan y despuès de mucho mucho tiempo, tanto que ni siquiera me acuerdo, veo las cosas como son, claras, nitidas, tan feas y tan lindas, como jamàs en años habian sido, cuando por fin se me desinchan los ojos, no puedo dejar de llorar... creo que lo perdì... creo que veo... creo que a un enorme español le gustò... veo.

miércoles, octubre 15, 2008

Interrupciòn en la caida I

Si caes te voy a cocinar...

caeràs en una cama de tomate rojo... para que tu sangre se mezcle con la de la tierra
caeràs entre cilantros y perejeriles... para mezclar tu olor con el de mi hambre
caeràs en colchòn de pastoso chocolate... que es mi piel batida en el deseo
caeràs bajo mi sangre y huesos en mole... medio dulce medio amargo
caeràs y viviremos para comernos.

El inicio del acierto

No recuerdo el día exactamente, solo sé que fue en junio del año pasado. Junio..., junio siempre ha sido un mes importante en mi vida. Es el mes en que mi hermana y mi padre cumplen años, es el mes en que me gradué de la licenciatura, que por cierto es la graduación más hermosa que jamás haya visto. Junio ahora también es el mes en que nació el amor de mi vida, el mes en que supe por primera vez de su existencia. Pero no quiero desviarme del tema, no por ahora.

Fue en junio del año pasado que me invitaron a una reunión de exalumnos. No tenía ganas de ir, me sentía cansado, hastiado de la vida, sin rumbo. Estaba de vacaciones y se suponía que tenía que invertir todo mi tiempo en mi tesis de maestría. Sin embargo no podía, no tenía ganas ni tampoco entusiasmo. Me sentía muy cansado, mi carne estaba flaqueando, mi alma no tenía sustento, no había de donde echar mano para poder levantarme y seguir caminando. Recibí una llamada de mi amigo diciéndome que me estaban esperando, que no los fuera a dejar plantados. Le dije que estaba ocupado pero no le importó, me dijo que tenía que estar ahí fuera como fuera. Eran como las cinco de la tarde. Ya me había puesto cómodo pero tuve que vestirme nuevamente. Salí de mi casa, me subí al auto y me dirigí al restaurante donde era la reunión.

Cuando llegué, lo primero que hice fue dirigirme al amigo que tanto insistió en que fuera. Tenía años de no verlo, y nos dimos un fuerte abrazo. Durante un buen rato estuve platicando sin parar, no solo con él por supuesto, sino también con otros amigos a los que estimo muchísimo. Como a la hora de que llegué, escuché que mi amigo gritó: “por fin llegas”. Se trataba de su hermano, quien iba acompañado de su novia Natalia.

Se sentaron frente a mí, me saludaron ambos y seguimos platicando el resto de la tarde. Quedé impactado con la inteligencia, dulzura y belleza de Natalia. Simplemente no podía dejar de verla y supongo que era evidente pues su novio se empezó a incomodar. Sentí celos, impotencia y soledad. Celos porque en ese momento no tenía como novia a una mujer así, tan impactante, tan ideal. Sentí soledad por obvias razones. En ese tiempo andaba saliendo con una muchacha con nombre Anel. Pero realmente nunca me sentí feliz a su lado, siempre me sentí solo, vacio, amando todavía a una mujer que representó durante muchos años lo que no pudo ser, la posibilidad frustrada, el amor desperdiciado y que nunca se pudo brindar.

Recuerdo que Natalia tenía unos ojos hermosos, negros, más negros que el abismo, más negros que la obscuridad, más negros que mi realidad. Eran brillantes, te perdías en ellos, podían transportarte a otro espacio y tiempo. Simplemente no podía dejar de verlos. Mientras la ponía nerviosa con mi mirada, empezamos a platicar sobre nuestras ocupaciones, gustos y hobbies. Lo más importante de todo lo que nos dijimos es que ambos teníamos un blog. Me platicó que en él ponía fotos, pensamientos, vivencias…, pero sobre todo fotos, muchas, muchas fotos. Es bailarina y fotógrafa de afición, pero una de las mejores que he conocido en mi vida. Me sonó interesante el concepto que manejaba, además de que de alguna manera quería seguir teniendo contacto con ella. Fue la oportunidad perfecta y le pedí la dirección de su blog. Me la dictó y anoté presuroso. Creo que le pedí en dos o tres ocasiones que verificara que estuviera bien escrito. Con mucha risa y alegría desconcertada me decía que sí, que estaba bien. Sonreía yo también, nervioso, muy nervioso por tenerla frente a mí, pero siempre mostrándome seguro.

Llegó la noche y también la hora de irme, no sin antes despedirme de mis amigos, y por supuesto de Natalia. Me acerqué a ella, le di un beso en la mejilla y al oído le dije que iba a estar en contacto. Sonrió y me dijo que sí, que le parecía muy bien. Salí entusiasmado por haber conocido a una mujer tan hermosa, tan tierna, tan inteligente.

Regresé a mi casa y lo primero que hice fue prender mi laptop. Tecleé su dirección y ahí estaba su blog, fondo negro, con la imagen de un gato con ojos azules saliendo de una caja. Guardé su blog en mis enlaces preferidos y me fui a acostar pensando en los ojos de Natalia. Definitivamente me había gustado y mucho, intentaría conocerla más y más. Finalmente el cansancio me venció y me abandonó la consciencia.