Hace una semana estaba contigo. Llegué muy cansado, desesperado y angustiado a la central de autobuses; pero cuando vi tu rostro mi cuerpo se llenó de amor y felicidad. Te abracé como si de ese abrazo dependiera el mundo, la vida, ... mi vida. Te besé como si de ese beso se estuviera sosteniendo mi fuerza, mis ganas de luchar, de seguir. Besarte siempre ha representado mi resurrección, la vida sobre la muerte, lo eterno sobre lo efímero, la fe sobre la desesperanza, la bendición por encima de los demonios. Besarte significa recibir una inyección de energía no solo para sobrevivir, sino para vivir.
Cómo me gustaría poder abrirme el cerebro para que pudieras asomarte a mis pensamientos. Cómo me gustaría poder sacarme el alma del cuerpo para que pudieras darle un vistazo a mis sentimientos. Te asombrarías sin lugar a dudas. Ahora entiendo por qué mi amor te da miedo... para ser sincero a mi también me asusta. Te amo más de lo que puedo entender y más de lo que puedas imaginar.
El lenguaje se queda corto, muy corto. Me desespero por no poder encontrar las palabras adecuadas. Un te amo no es suficiente, maldita sea, un te amo nunca será suficiente, al menos no para mi. No sé cómo decirte lo que siento por ti. Me siento frustrado por no poder mostrarte mi amor en todo su esplendor.
El tiempo a tu lado se colisiona sin piedad. Sin ti cada segundo es una eternidad, contigo cada hora es un parpadeo. Tengo que esperar días y días, semanas para verte otra vez, y cuando te veo el tiempo se nos escurre entre los dedos. No puedo más, ... te necesito, ... te extraño, ... no puedo vivir sin ti. Fue una larga espera hasta poder verte el viernes en la central, y de repente me doy cuenta que ya me estoy despidiendo de ti, con un nudo en la garganta, con los ojos ardiéndome, con mi alma muriéndose. Hubiera preferido dejar de existir antes que despedirme de ti.
Te estoy extrañando hasta la médula. Cada centímetro de mi cuerpo se siente vacio sin ti. Es absurda esta distancia, esta ausencia de ti, es absurda. Deberias estar conmigo, deberias estar mirándome a los ojos y descifrando el lenguaje de mis pupilas. Deberías ser el sol que me ilumina con su bellísimo rostro las mañanas. Deberías ser el canto de ave que me recuerda que sigo vivo y que me da los buenos dias. Deberias... deberias.... deberias. Pero por el momento, cuando despierto, mi cuerpo te reclama y no te encuentra, mi alma te busca pero no hay luz que la ilumine. Mi día se tiñe de gris sin ti. Solo me mantiene vivo la certeza de que me amas, y de que un día, muy pronto, estaré compartiendo cada segundo de mi vida contigo.
Te estoy extrañando hasta la médula...
Me estoy muriendo sin tu presencia...
Te estoy amando hasta la eternidad...
Cómo me gustaría poder abrirme el cerebro para que pudieras asomarte a mis pensamientos. Cómo me gustaría poder sacarme el alma del cuerpo para que pudieras darle un vistazo a mis sentimientos. Te asombrarías sin lugar a dudas. Ahora entiendo por qué mi amor te da miedo... para ser sincero a mi también me asusta. Te amo más de lo que puedo entender y más de lo que puedas imaginar.
El lenguaje se queda corto, muy corto. Me desespero por no poder encontrar las palabras adecuadas. Un te amo no es suficiente, maldita sea, un te amo nunca será suficiente, al menos no para mi. No sé cómo decirte lo que siento por ti. Me siento frustrado por no poder mostrarte mi amor en todo su esplendor.
El tiempo a tu lado se colisiona sin piedad. Sin ti cada segundo es una eternidad, contigo cada hora es un parpadeo. Tengo que esperar días y días, semanas para verte otra vez, y cuando te veo el tiempo se nos escurre entre los dedos. No puedo más, ... te necesito, ... te extraño, ... no puedo vivir sin ti. Fue una larga espera hasta poder verte el viernes en la central, y de repente me doy cuenta que ya me estoy despidiendo de ti, con un nudo en la garganta, con los ojos ardiéndome, con mi alma muriéndose. Hubiera preferido dejar de existir antes que despedirme de ti.
Te estoy extrañando hasta la médula. Cada centímetro de mi cuerpo se siente vacio sin ti. Es absurda esta distancia, esta ausencia de ti, es absurda. Deberias estar conmigo, deberias estar mirándome a los ojos y descifrando el lenguaje de mis pupilas. Deberías ser el sol que me ilumina con su bellísimo rostro las mañanas. Deberías ser el canto de ave que me recuerda que sigo vivo y que me da los buenos dias. Deberias... deberias.... deberias. Pero por el momento, cuando despierto, mi cuerpo te reclama y no te encuentra, mi alma te busca pero no hay luz que la ilumine. Mi día se tiñe de gris sin ti. Solo me mantiene vivo la certeza de que me amas, y de que un día, muy pronto, estaré compartiendo cada segundo de mi vida contigo.
Te estoy extrañando hasta la médula...
Me estoy muriendo sin tu presencia...
Te estoy amando hasta la eternidad...



