Hady, esta es la tercera y última llamada. A partir de mañana nos subiremos a un barco común, a un barco que nos llevará por el océano del amor y la fe. Ya falta poquito amor, ya falta poquito para llegar a ese barco que ya está listo y solo nos está esperando. El camino ha sido largo, pero contigo a mi lado no hay distancia que no pueda recorrer, ni destino al que no pueda llegar.
Te seré sincero. Estoy muy nervioso. Pero en el momento en que te vea entrar a la iglesia, caminar hacia mi al altar, todo habrá valido la pena. Te estaré esperando con la ilusión, alegría y felicidad mas grandes que se puedan sentir. Te estaré esperando con el amor más sublime que se pueda dar.
Te amo esposa mia.
Isaac.
Te seré sincero. Estoy muy nervioso. Pero en el momento en que te vea entrar a la iglesia, caminar hacia mi al altar, todo habrá valido la pena. Te estaré esperando con la ilusión, alegría y felicidad mas grandes que se puedan sentir. Te estaré esperando con el amor más sublime que se pueda dar.
Te amo esposa mia.
Isaac.
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